Aquí hay cinco estrategias para mantener un romero consistentemente robusto y fragante:

  1. Recorte: Pode regularmente cualquier parte dañada de la planta, especialmente durante la primavera para fomentar un crecimiento saludable.
  2. Trasplantar: Cada dos o tres años, considere trasplantar su romero para asegurar un desarrollo adecuado y espacio para el crecimiento.
  3. Fertilizar: Apoye el crecimiento de la planta fertilizándola, a partir de marzo junto con la primavera y la poda.
  4. Protéjalo del calor: Proteja su romero del calor excesivo colocándolo en un área seca y bien ventilada con luz solar indirecta.
  5. Protección contra plagas: Proteja su planta de plagas y enfermedades aplicando tratamientos periódicos, ya sea con pesticidas comprados en tiendas o con soluciones caseras como jabón de Marsella disuelto en agua y rociado ligeramente sobre la planta.

Si sigue estos sencillos consejos, obtendrá una planta de romero robusta y floreciente, perfecta tanto para fines decorativos como para delicias culinarias.